domingo, 7 de julio de 2013

FRÉDÉRIC CHOPIN A DELPHINE POTOCKA





Delphine Potocka (1807-1877). Condesa polaca.



[1835]




Fidelina, mi solo y único amor:
        Voy a aburrirte una vez más con mis pensamientos acerca de la inspiración y la creatividad pero, como advertirás, esos pensamientos están directamente relacionados contigo.
                He reflexionado largamente acerca de la inspiración y la creatividad y, poco a poco, creo haber descubierto la naturaleza esencial de estos dones.
        A mí, la inspiración y la creatividad me llegan solamente cuando me he abstenido de una mujer por un período bastante largo. Cuando, con pasión, he vaciado mi fluido en una mujer hasta haberme exprimido por completo, entonces la inspiración me rehúye y las ideas no acuden a mi mente. ¡Considera cuán extraño y maravilloso es que las mismas fuerzas que concurren para fertilizar a una mujer y crear a un ser humano tengan también que concurrir para crear una obra de arte! Y todavía el hombre desperdicia este fluido fecundante por un momento de éxtasis.
Frédéric Chopin en 1838, tela de Eugéne Delacroix, amigo del músico polaco.



        Lo mismo sucede con los eruditos que se consagran a las investigaciones científicas o con los hombres que realizan descubrimientos. La fórmula es aparentemente simple: sea cual sea su disciplina, el creador debe abjurar de las  mujeres; de modo que las fuerzas de su cuerpo se acumulen en su cerebro en forma de inspiración, y así pueda dar vida a una obra de arte pura.
        Piénsalo bien, ¡la tentación y el deseo sexuales pueden convertirse en inspiración! Por supuesto, hablo tan sólo para aquellos que poseen habilidad o talento. Un idiota, viviendo sin mujeres, sencillamente se volvería loco a causa de la frustración. No puede crear nada digno de Dios ni de los hombres.
Delphine Potocka
        Por otro lado, el amor no correspondido y la pasión insatisfecha, agudizada por la imagen de la amada y acompañada de una insoportable frustración pueden contribuir a la creatividad. He observado el fenómeno en Norwid.
        ¿Qué pasa entonces con Mozart? No lo sé, pero creo que su mujer se convirtió en un plato ordinario para él, su amor y su pasión se enfriaron, y por eso fue capaz de componer tal cantidad. Nunca he oído de ningún asunto amoroso en la vida de Mozart.
        Dulcísima Fidelina, ¡qué cantidad de ese precioso fluido, cuántas fuerzas he malgastado contigo! ¡No te he dado ningún hijo y Dios sabe cuántas inspiraciones excelentes, cuántas ideas musicales se han perdido!
        ¡¡ Operam et oleunsa perdidi «He desperdiciado el trabajo y el esfuerzo»!! Quién sabe las baladas, las polcas, tal vez un concierto entero, que han sido engullidas para siempre por tu re bemol mayor (su código para referirse al órgano sexual femenino, posiblemente porque el re bemol es una tecla negra que se encuentra entre dos blancas, do y re). No puedo imaginar lo que podría haber sido, ya que no he compuesto nada durante un tiempo tan largo, inmerso como estaba en ti y en el amor. Obras que podrían haber visto la luz, se ahogaban en tu pequeño y dulce re bemol mayor, ¡o sea que estás repleta de música y fecundada con mis composiciones!
       
Monumento dedicado a Chopin en el parque Lazienkowki, en Varsovia.
 

El tiempo vuela, la vida sigue corriendo, nadie puede volver a atrapar los momentos perdidos. ¡Con razón los santos llamaban a la mujer la puerta del infierno!   
        No, no, retiro está última frase. Me como mis palabras. No borraré lo que acabo de escribir porque si lo hiciera me importunarías hasta que te dijera qué palabras borré. Y no tengo tiempo para escribir otra carta.
        Para mí tú eres la puerta al paraíso. Por ti renunciaría a la fama, la creatividad, a todo. Fidelina, Fidelina; te extraño intensa y aterradoramente.
        Tiemblo como si las hormigas corrieran de mi espinazo a mi cabeza. Cuando por fin llegues en tu diligencia me pegaré a ti de modo que en una semana serás incapaz de arrancarme de tu pequeño re bemol mayor, y al diablo con la inspiración y las ideas. Dejemos que mi composición se pierda para siempre en la oscuridad.
        Ah, se me ha ocurrido un nuevo nombre musical para el pequeño re bemol mayor. Podríamos llamarle tácet (expresado en notación musical por –). Te lo explico: ¿acaso no es una pausa, un agujero, en mitad de la melodía? Entonces esa palabra es un término  musical bastante apropiado para el pequeño re bemol mayor.
        Hoffman acaba de llegar y arrojó al viento la posibilidad de escribir una carta. Los alumnos también llegarán pronto. Termino, pues, para que mi letra pueda salir en el correo de hoy. Beso tu pequeño y adorado cuerpo en todas partes.
        Tu más fiel Frédéric
        Tu enteramente fiel Frédéric
        Tu alumno más aventajado, aquel que
        hábilmente ha llegado a dominar el arte de hacer el amor.
       
        P.D.: Ayer perdí el tiempo sin hacer nada y no eché la carta, así que le añado un poco.
        Acabo de terminar un Preludio.
       



 [Traducción de Vicenç Tuset]

 
Frédéric Chopin (Polonia, 1810-Francia, 1849). Músico y compositor polaco.





Tomado del libro de Alberto Manguel, Breve tratado de la pasión. Lumen.



domingo, 30 de junio de 2013

VINCENT VAN GOGH A SU HERMANO THEO (21 de febrero, 1888)





CARTAS DESDE PROVENZA

 
Vincent van Gogh (1853-1890). Pintor holandés. Autorretrato como artista, 1888


LLEGADA

 
Vincent van Gogh (1853-1890). Pintor holandés. Boceto de tres huertos, 1888



Vincent llegó a Provenza para encontrar «Japón». En París, había caído bajo el encanto de las pinturas japonesas, que tuvieron una gran influencia en sus propias pinturas, y estaba convencido de que los brillantes colores del paisaje del Midi se aproximarían a los de Japón. Cuando llegó, sin embargo, no encontró la Provenza que había esperado pues el campo estaba emblanquecido por la nieve.

     Cuando el tren de Vincent entró en Arlés a mediodía del 20 de febrero de 1888, el tiempo estaba helado. Ansioso por encontrar un lugar donde hospedarse, pasó a través de las puertas de las murallas medievales de la ciudad vieja. Necesitaba alojamiento barato, pero requería una habitación suficientemente grande para trabajar en ella hasta que el tiempo mejorase. Vincent no caminó mucho, paró en el Hotel Carrel, calle Cavalieri, 30,  donde encontró una habitación en un piso alto con vistas hacia los tejados del centro de la ciudad.

     Aunque el paisaje cubierto de nieve era mágico, con las flores ya en capullos, el tiempo permaneció inhabitualmente frío durante tres semanas, obligando a Vincent a trabajar en el interior. Sus primeras pinturas de Provenza fueron hechas en el interior del hotel, pero estaba impaciente por salir al campo, que no estaba muy lejos del centro de Arlés y, tan pronto como la nieve se fundió, estuvo dispuesto a salir y explorar. Su primer descubrimiento fueron los huertos, en los que quiso captar las flores frescas sobre un cielo fuertemente azul. Trabajando impacientemente, pues los pétalos pronto empezaron a caer, pintó catorce huertos en únicamente un mes.


A R L É S


 
Vincent van Gogh (1853-1890). Pintor holandés. Trigal con vista de Arles, 1888




Arlés, una ciudad romana en el centro de Provenza,

estaba rodeada de huertas. Aquí, a la fuerte luz del

Midi, Vincent escapó de las presiones de la vida parisina

para establecer su «estudio del Sur».


Vincent van Gogh (1853-1890). Pintor holandés. Huerto en flor, Arles. Abril, 1888



A Theo, 21 de febrero de 1888

MI QUERIDO THEO.

Durante el viaje pensé en ti como mínimo tanto como en la nueva región que estaba viendo…

     Y ahora empezaré por explicarte que hay unos dos palmos de nieve por todas partes, y aún sigue cayendo más. Arlés no me parece mayor que Breda o Mons.

     Antes de llegar a Tarascón vi un magnífico paisaje de inmensas piedras amarillas… En el pueblecito entre esas rocas había filas de arbolitos redondeados con hojas verde oliva o de un verde grisáceo…

     Pero aquí en Arlés el campo parece plano. He visto algunas espléndidas extensiones rojas de tierra plantada con viñedos, sobre un fondo de montañas del lila más delicado. Y los paisajes nevados, con las cimas blancas contra un cielo tan luminoso como la nieve, eran como los paisajes invernales que pintaban los japoneses…

Siempre tuyo, Vincent


Vincent van Gogh (1853-1890). Pintor holandés. Anciana de Arles, 1888


A Theo,c. 25 de febrero de 1888

MI QUERIDO THEO,

…Mi sangre está realmente empezando a pensar en circular, que ya es más de lo que nunca hizo durante ese último período en París.

No podría haberlo aguantado mucho mas…

Siempre tuyo, Vincent



Los estudios que he hecho son –una vieja Arlesiana, un paisaje, nevado, una vista de un trozo de acera con una charcutería…

 
Vincent van Gogh (1853-1890). Pintor holandés. Carnicería vista a través de una ventana, 1888


THEO VAN GOGH  1857-1891


Theo van Gogh, 1889
Hermano de Vincent. Como él, empezó trabajando como tratante de arte para Goupil. Fue trasladado a la galería que la compañía tenía en París en 1878 y seis años más tarde fue ascendido a director de su sucursal, en el número 19 del bulevar Montmartre.

En aquel momento ya había empezado a ayudar económicamente a su hermano y le enviaba regularmente sumas que le permitieran pintar.



Tomado del libro “Cartas ilustradas. Vincent Van Gogh. Cartas desde Provenza”. Selección y presentación de Martin Bailey.

Título original: Letters from Provence. Publicado en ingles por Collins &Brown Limited, Londres.

Traducción de Pilar Vásquez.